Actualizado en  junio de 2017   

Resumen

La Historia de la Psicología constituye un campo privilegiado de reflexión sobre los procesos de construcción y transformación de los discursos y las prácticas de la Psicología a lo largo del tiempo, permitiendo situar en perspectiva la compleja diversidad disciplinar. La historia que recorre este artículo se propone describir, analizar y explicitar las condiciones que permitieron la emergencia de la Psicotecnia y sus primeras aplicaciones. Los orígenes de la Psicotecnia se ubican a comienzos del siglo XX y sus fundamentos teóricos se basaron en las derivaciones de la psicología experimental y en los aportes de la psicología de las diferencias individuales. Con herramientas derivadas de este entrecruzamiento, la psicología comenzaba a abordar demandas sociales y empresariales. La Primera Guerra Mundial marcó un momento de expansión y consolidación de la Psicotecnia. Cada uno de los países participantes en la guerra, convocaron a la Psicología para resolver cuestiones relacionadas con la selección, formación, rehabilitación, etc., de sus tropas. Tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial, el término Psicotecnia, asociado a los países derrotados o debilitados por la guerra, se eclipsa y literalmente desaparece del concierto internacional. En su lugar se impone el término Psicología Aplicada que contaba tradicionalmente con el respaldo americano.

Palabras clave: Historia, Psicotecnia, Disciplina, guerra.

Abstract English version

[pp. 71-85]

Psicotecnia. Historia de un encuentro entre la psicología y la técnica

María Florencia Ibarra

Facultad de Psicología - UBA

Recibido 24/07/2015; aceptado 26/08/2015

La Psicología, la Técnica y la Historia

En 1933 José Ortega y Gasset escribió “Meditación de la técnica”, antes incluso de la conferencia que Heidegger dictara en 1953 y que se transcribiera y publicara bajo el título de “La pregunta por la técnica”. Allí Heidegger analizaba, en clave metafísica, la relación de la técnica con el Ser y con el propio ser humano (Heidegger, 2007). Ortega, por su parte pensaba que la técnica no solo era la forma específica en la que el hombre se impone a la naturaleza, sino que la técnica constituye al hombre como tal. Pero en la modernidad, esa relación entre el hombre y la técnica se encuentra, para Ortega y Gasset, subvertida:

… el hombre había llegado a interponer entre la naturaleza y él una zona de pura creación técnica tan espesa y profunda que vino a constituir una sobrenaturaleza. … Y esto tiene un riesgo entre otros: como al abrir los ojos a la existencia se encuentra el hombre rodeado de una cantidad fabulosa de objetos y procedimientos creados por la técnica que forman un primer paisaje artificial tan tupido que oculta la naturaleza primaria tras él, tenderá a creer que, como ésta, todo aquello está ahí por sí mismo: que el automóvil y la aspirina no son cosas que hay que fabricar, sino cosas, como la piedra o la planta, que son dadas al hombre sin previo esfuerzo de éste. Es decir, que puede llegar a perder la conciencia de la técnica y de las condiciones, por ejemplo, morales en que ésta se produce, volviendo, como el primitivo, a no ver en ella sino dones naturales que se tienen desde luego y no reclaman esforzado sostenimiento. De suerte que la expansión prodigiosa de la técnica la hizo primero destacarse sobre el sobrio repertorio de nuestras actividades naturales y nos permitió adquirir plena conciencia de ella, pero luego, al seguir en fantástica progresión, su crecimiento amenaza con obnubilar esa conciencia (Ortega y Gasset, p. 368).

No es casual que Ortega se haya valido de un desarrollo histórico para fundamentar su Meditación. Justamente la historia desnaturaliza y posibilita adquirir conciencia sobre las condiciones en que los hechos se producen. En la intersección de dos disciplinas complejas, se ubica la Historia de la Psicología constituyéndose en un campo de reflexión sobre los procesos de construcción, transformación y cambio de los discursos y las prácticas de la Psicología a lo largo del tiempo. Concebida así, el estudio histórico de la psicología muestra su importancia fundamental en tanto se ofrece como un espacio privilegiado para situar en perspectiva la compleja diversidad disciplinar.

La historia que aborda este artículo se sitúa en el período que José Ortega y Gasset denomina “la técnica del técnico”. El recorrido se propone describir, analizar y fundamentalmente explicitar las condiciones políticas, económicas, sociales, conceptuales e instrumentales en que la psicología se articuló con los avances técnicos dando lugar a la Psicotecnia.

En parte, la complejidad del contexto político, económico y social de finales del siglo XIX y principios del XX deriva de la emergencia de necesidades tecnológicas provenientes de sectores tales como las industrias y las grandes empresas, a lo cual se sumaron más tarde los requerimientos derivados de la Primer Guerra Mundial. Este entramado comenzó a propiciar que la Psicología Experimental virara sus objetivos primeramente teóricos hacia los aplicativos (Gundlach, 1998; Klappenbach, 2005; Tortosa; F., Barjonet, P., Civera &, C., Montoro, L., 2003, entre otros). La psicología comenzaba a responder a las demandas sociales con las herramientas en ese entonces ya construidas y legitimadas como lo eran los instrumentos y aparatos utilizados en los laboratorios de Psicología Experimental, por ejemplo los destinados a las pruebas psicofísicas de mediciones sensoriales y los tiempos de reacción.

Paralelamente, comenzaron a emerger nuevas herramientas derivadas de la psicología diferencial o de las diferencias individuales: los test. Éstos, en tanto pruebas objetivas, permitieron clasificar a las personas a lo largo de escalas que respondían a parámetros psicológicos y psicofísicos para, a partir de ellos, determinar sus aptitudes naturales. Las aptitudes fueron consideradas hereditarias para la tradición anglosajona derivada del pensamiento galtoniano [1], o adquiridas, de acuerdo a las posiciones más relacionadas con el pensamiento de Europa central, pero en ambos casos su determinación significaba que el segmento cuantificado superaba una media establecida. Si el promedio estadístico era considerado como “la norma” o “lo normal”, la aptitud entonces era aquello que la superaba [2]. De esta manera comenzaba a ser posible determinar si un individuo era apto para un trabajo estableciendo primero los requerimientos aptitudinales del puesto laboral (“profesiografía”) para luego compararlos con el resultado del estudio sobre las aptitudes del aspirante.

Con las herramientas aportadas por los aparatos de la psicología experimental y los de la psicología de las diferencias individuales, la Psicología de la época comenzaba a abordar las demandas sociales y empresariales relacionadas con las cuestiones laborales.

La creciente división del trabajo y la especialización en distintas ocupaciones aportaron a la necesidad de clasificar y evaluar a los trabajadores según sus aptitudes y en pos de la eficiencia (Barret, 1961; Hardy Leahey, 1994; Carpintero Capell, 2002, 2005, entre otros). En ese aspecto, la psicología ofertaba distintos procedimientos que podían estimar el trabajo más adecuado de acuerdo a las aptitudes de cada persona y así comenzó a establecer métodos e instrumentos tecnológicos para mejorar la adaptación de las personas al puesto de trabajo.

Por ejemplo, en el sector del transporte automotriz, aéreo y naval se demandó desde sus inicios la aplicación de conocimientos psicológicos. Cuando Tortosa, F., Barjonet, P., Civera y, C., Montoro, L. (2003) analizan los antecedentes históricos de la Psicología aplicada a los transportes señalan:

La mayoría de países avanzados, a través de instancias oficiales y de organismos públicos y privados, comenzaron a regular el acceso al puesto de trabajo (y su mantenimiento) de los conductores de automóviles, de servicio público o de transporte colectivo, mediante requisitos y pruebas de carácter selectivo y obligatorio. Solicitaron a distintos profesionales (médicos, ingenieros, psicólogos...) el diseño de exámenes de aptitud que permitiesen «dictámenes de capacitación» para el correcto desempeño de las actividades profesionales (p.403).

Respecto al transporte naval se destacaron los primeros trabajos que realizó Hugo Münsterberg, luego que, a raíz del hundimiento del Titanic en 1912

una empresa naviera le encargó que tratara de hallar los procedimientos psicológicos para eliminar a los oficiales que careciesen de las condiciones para afrontar serenamente cualquier complicación que pudiera sobrevenir en la marcha de un buque poniéndolo en peligro, porque se había comprobado que el comandante del Titanic había perdido la serenidad, dando órdenes contradictorias (Fingermann, 1975, p. 23).

Estas demandas aplicativas produjeron los primeros lineamientos conceptuales de la psicología que comenzaba a aplicarse a cuestiones laborales los cuales se incrementaron durante la Primera Guerra Mundial consolidándose luego en el período de posguerra. Así se sostiene que:

El campo de la psicología aplicada a la conducción fraguó durante los años de la I Guerra Mundial, extrapolándose incluso el modelo al ámbito civil. Los países beligerantes aplicaron los conocimientos psicológicos a objetivos diversos, como la selección de aviadores, conductores, tanquistas y maquinistas, al trabajo industrial, o al ejército en su conjunto (selección y clasificación de personal). Esas muy especializadas, o a gran escala, selecciones psicotécnicas practicadas en los ejércitos, y el propio progreso de la psicología que, en sus laboratorios, iba desarrollando una importante investigación básica y poniendo a punto teorías, instrumentos, procedimientos, dispositivos y pruebas, propiciaron un espectacular desarrollo de la psicología aplicada, al que sin duda ayudó el creciente uso de pruebas psicométricas y proyectivas (Tortosa, Barjonet; Civera & Montoro, 2003, p.7).

De este entrecruzamiento de variables surgió la Psicología Aplicada o Psicotecnia aplicada al área laboral, la cual comenzó a definir y plantear problemas y áreas de intervención específicas. Así, la psicotecnia encontró sus fundamentos teóricos en las derivaciones de la psicología experimental y también en los aportes de la psicología de las diferencias individuales, constituyéndose en un método idóneo para su aplicación al área laboral. El análisis de las diferencias individuales otorgó la fundamentación necesaria para el abordaje de las aptitudes, ya que si las personas muestran rasgos de desempeño disímiles, “la aptitud se hacía presente cuando algún rendimiento, personal, sobrepasaba cierta cantidad normativa” (Luque, 2004, p. 60).

Por otra parte, los Historiadores de la Psicología consideran que los términos “psicología aplicada” y “psicotecnia” o “psicotécnica” e incluso “tecnopsicología” son homólogos respecto a sus fines, tal como lo sostenía E. Claparède respecto a su dominio, y que su diferencia se encuentra en el contexto en el cual fueron utilizados (Gundlach, 1998; Tortosa; F., Barjonet, P., Civera y, C., Montoro, L., 2003). Horst Gundlach (1998) por ejemplo, señala que la expresión alemana “Psychotecnik” fue adoptada por casi todo el continente europeo pero no en EEUU pese a la insistencia de Münsterberg, con lo cual, en la segunda parte del siglo XX fue reemplazada por “Psicología aplicada”. Dolores Saiz y Milagros Saiz (Saiz & Saiz, 2009) señalan una correspondencia entre ambos términos: el vocablo “psicotecnia” fue traducido al inglés como “psicología aplicada”. Resulta sí que la palabra alemana Psychotechnik fue utilizada en todo el continente europeo en sus distintas traducciones (en francés Psicotechnique, en italiano Psicotecnica, en castellano Psicotecnia). En inglés, en cambio, se utilizó el término Applied Psychology.

Aunque resulte cierto acuerdo respecto a su dominio, dado que efectivamente conforme a sus objetivos haya una correspondencia entre la derivación de la psicología experimental a la Psicología Aplicada y la Psicotecnia, la diferencia respecto al término resulta significativa e invita a considerar con mayor profundidad las diferentes tradiciones conceptuales europeas y las anglosajonas consideradas como distintos contextos de producción conceptual.

2. De la Psicología Experimental a la Psicología Aplicada.

Los historiadores de la psicología sitúan los comienzos de la Psicología como ciencia experimental en 1879 a partir de la fundación del laboratorio de psicología experimental en Leipzig por parte de Wilheim Wundt. Esta inauguración produjo rápidamente la creación de otros laboratorios en distintas universidades del mundo y atrajo un aumento en el número de estudiantes en la universidad alemana [3]. Sin embargo, varios autores (Caparros, 2002; Danziger, 2000-2001; Di Domenico & Vilanova, 2000; Gundlanch, 1998; Hardy Leahey, 1994, Klappenbach, 2005, 2007; Fingerman, 1954/1975; Muchinsky, 1994, etc.) señalan la bifurcación producida entre los objetivos de la psicología experimental, cuyas investigaciones no tenían sino una finalidad teórica y la psicología aplicada que desembocaría en las primeras aplicaciones profesionales de la psicología en Europa y EEUU.

En efecto, según H. Gundlanch, los estudiantes que finalizaban sus estudios con Wundt obtenían el grado de doctor en Filosofía pero “no se abría ante ellos ninguna actividad laboral específica” (1998, p. 390). G. Fingermann también sostiene que “su aplicación práctica fue escasa, casi nula, lo que contrastaba con las demás ciencias experimentales” (1975, p.21). Por su parte, Kurt Danziger (2000-2001) sostiene que hay que esperar a la generación posterior a W. Wundt para que comience a delinearse la identidad profesional del psicólogo moderno y que para ello es necesario atender a factores extradisciplinarios que producen un claro contraste entre el desarrollo de la Psicología en Alemania y en Estados Unidos. Para ilustrar este contraste se puede mencionar que en 1910 había solo cuatro posiciones académicas destinadas a la Psicología en todo el sistema universitario alemán mientras que en Estados Unidos proliferaron los “departamentos universitarios de psicología” y existió un “pequeño ejército de psicólogos profesionales” (Danziger, 2000-2001, p. 6). Pero sobre todo, señala el autor, debe atenderse a las diferencias en el contexto social y las tensiones respecto de los grupos legitimantes propias de ambos países para llegar a una cabal inteligencia de la disparidad en la naturaleza y los objetivos de la Psicología. Si en Alemania el advenimiento de la nueva disciplina pagó el precio de no realizar una ruptura con las tradiciones disciplinares existentes, en Estados Unidos en cambio

los psicólogos tuvieron que justificarse a sí mismos frente a un tribunal diferente. El control de los nombramientos universitarios, fondos para la investigación y oportunidades profesionales o bien se encontraban en las manos de los Hombres de negocios y sus ejecutivos, o en la de los políticos, representantes de sus intereses…. Un gran sistema de educación secundaria y profesional había de ser construido prácticamente desde sus inicios; el acontecer humano desde la migración y urbanización en gran escala tenía que ser tratado; el hombre tenía que ser hecho para la adaptación de un sistema industrial rápidamente racionalizado; los productos debían ser vendidos. (Danziger, 2000-2001, p. 9).

Esta diferencia en el contexto en general invita a pensar que aunque haya sido en Alemania donde se expidieron las primeras titulaciones en psicología, fuera en Estados Unidos donde la psicología se convirtió en profesión tempranamente (Hardy Leahey, 1994), logrando organizar el primer gremio profesional y donde el psicólogo llegó a concebirse a sí mismo como un prestador de servicios (di Doménico & Vilanova, 2000).

Si bien el término “Psicotécnica” se atribuye a William Stern en 1903, el impulso fundamental para la Psicología aplicada al área laboral lo recibió de Hugo Münsterberg, un discípulo de Wundt convocado a Harvard por Williams James. H. Münsterberg la definía como “la disciplina que tiene por objeto la aplicación de los principios de la Psicología a las distintas actividades humanas, principalmente a las que se refieren a la industria y a las profesiones, para lograr un mejor rendimiento” (Münterberg citado por Fingermann, 1974, p.372-373). Así circunscribió un campo de acción específica, y consideró que los “psicólogos” eran quienes debían actuar en él determinando las cualidades o aptitudes de los individuos y analizando las distintas profesiones a fin de evaluar si el aspirante poseía las aptitudes necesarias para su desempeño. Imaginaba un futuro muy promisorio para esta “nueva ciencia” y mucho mejor para los profesionales actuantes en ella, a quien llamaba “psychological engineers” (Münsterberg, 1913, p.307). Ellos podrían especializarse y diversificar así los campos de inserción: algunos se dedicarían a los problemas de selección y nombramiento profesional, mientras que otros se especializarían en cuestiones relacionadas con la publicidad y la propaganda; otro grupo focalizaría en los problemas de la fatiga laboral, la eficiencia y la recreación; un cuarto grupo se centraría en las demandas psicológicas respecto al diseño de las maquinarias; y así, cada día daría lugar a nuevas divisiones.

El amplio abanico de propuestas aplicativas de conocimientos psicológicos a distintos campos se agruparon lo que se dio en llamar Psicotecnia o Psicotécnica en Europa y en Psicología Aplicada en Estados Unidos a partir de las cuales se crearon nuevos espacios institucionales tales como Institutos, centros, oficinas, departamentos, etc.

Los diversos campos [4] de aplicación de lo psicológico, abarcaron desde el área educacional, la clínica, el área jurídica, la social y política, la económica y por supuesto el área laboral, sobre todo en aquellos problemas derivados de la aparición de las grandes empresas y de la primer contienda bélica (selección y formación, racionalización y optimización, higiene y prevención de accidentes, rehabilitación de accidentados, etc.). Luego de la Primer Guerra Mundial, la Psicotecnia ya había demostrado sus posibilidades y comenzaba su momento de consolidación.

3. De la Psicología Experimental a la Psicotecnia en Alemania

En el Imperio Alemán previo a la Primera Guerra Mundial, la emergencia de la psicología aplicada derivó de la psicología experimental alemana, a partir del esfuerzo de algunos discípulos de W. Wundt para quienes “no era raro que obtuvieran además el doctorado en Medicina, y aprovecharan las oportunidades laborales que se les abrían de este modo” (Gundlach, 1998, p. 389). Mencionemos por ejemplo los aportes de Emile Kraepelin (1856-1926), discípulo de W. Wundt, al estudio experimental de la curva del trabajo mental en 1900 (Chleusebairgue, 1934b). También William Stern en 1906, junto a Otto Lipmann (1880-1933), fundó el Instituto de Psicología Aplicada de Berlín y en 1908 ambos transformaron la revista original en una más amplia titulada Revista de Psicología Aplicada. Al igual que su maestro Hernann Ebbinghaus, W. Stern abordó la forma en que la psicología se relaciona con el aprendizaje y por ello fue un pionero en el campo de los tests de inteligencia, a partir de los cuales introdujo el concepto de cociente mental) (Sahakian, 1982; Saiz y Saiz, 2009).

A pesar de estas primeras experiencias aplicativas, según H. Gundlach

La situación de la psicología aplicada en el Imperio Alemán en vísperas de la Primera Guerra Mundial se puede describir así: una minoría de profesores, que imparten psicología, se ocupa, ocasionalmente, de la psicología aplicada. La mayoría se muestra reservada y escéptica, y el anciano Wundt advierte que hay que ser cautelosos en cuanto a la aplicación de la psicología. No existe una formación sistemática en psicología aplicada para el estudiante. Fuera de las universidades no hay ninguna ocupación para los psicólogos o la psicología aplicada. (1998, p. 390)

La Primera Guerra Mundial cambia drásticamente este panorama fomentando la aplicación de los conocimientos psicológicos a este contexto concreto. Una de las figuras más destacadas en este sentido fue Walter Moede (1888-1958). Licenciado por la Universidad de Leipzig, fundó en 1909 el Instituto de Psicotecnia Industrial de la Escuela Técnica Superior de Berlin-Charlottenburg junto a George Schlesinger y en 1924 publicó Industrielle Psychotechnik (Psicotecnia Industrial). Los trabajos realizados en este Instituto van a ser mencionados y valorados por Carlos Jesinghaus, discípulo de Wundt que arriba a la Argentina en 1913.

El aporte más significativo de W. Moede fue sin duda el proceso de selección para aspirantes a conductores de vehículos militares, trabajo que le fuera asignado por el Ejército alemán en 1915. Así, junto a Curt Piorkowski, fundaron un laboratorio de pruebas que contaba con modelos en miniatura que simulaban situaciones ante las que debían reaccionar los conductores (Tortosa & Montoro, 2002). La simulación de la situación real de conducción permitió trasladar al nuevo escenario aplicativo el modelo de los experimentos clásicos de tiempos de reacción de los laboratorios de psicología experimental. El candidato tenía que reaccionar con la mayor rapidez y precisión posible ante señales ópticas y acústicas imprevistas. Este procedimiento dio buen resultado y al final de la Primera Guerra Mundial había diecisiete centros en los que se llevaban a cabo pruebas de aptitudes. “Se examinó a más de 10.000 personas, y se hizo individualmente” (Gundlach, 1998, p. 391). Este comienzo sentó las bases para las posteriores pruebas de aptitud para pilotos, para observadores aéreos, para radiotelegrafistas, artilleros, etc. (Gundlach, 1998). Una de las novedades introducidas en estos nuevos procedimientos fue la adaptación de procedimientos cinematográficos a ellos, lo cual, junto con los modelos en miniatura (llamados a menudo “aproximaciones sintéticas” (Tortosa & Montoro, 2002) se constituyó en el modelo paradigmático de la selección de conductores de ahí en adelante (Figuras 1 y 2) y hasta nuestros tiempos.

Así, a la hora de efectuar los primeros exámenes de aptitud, la psicotecnia alemana aplicada al área laboral recurrió al instrumental utilizado por la psicología experimental sensorial: las pruebas de aptitud que Stern utilizó durante la Primera Guerra Mundial fueron una adaptación de las pruebas de memoria que realizara su maestro H. Ebbinghaus.

En el período entre-guerras y hasta los primeros años de la Segunda Guerra Mundial la psicotecnia en Alemania tuvo su momento de esplendor. En ese período se produjeron importantes avances respecto a la profesionalización de la psicología en ese país en la cual intervino decididamente la actuación de los psicólogos en el área militar. En este sentido pueden mencionarse que en el Ejército de Tierra se tomaron 199.743 pruebas psicológicas durante 1941 (Sprung & Sprung, 1998; Sprung & Sprung, 2007). En ese mismo año se produce el reconocimiento legal de los estudios de Licenciatura en Alemania los cuales en 1942 quedarán interrumpidos por el recrudecimiento de la guerra hasta 1945 (Sprung y Sprung, 1998).

4. De la Psicología Experimental a la Psicología aplicada en el contexto anglosajón

Para analizar el contexto de las tradiciones intelectuales anglosajonas en torno al objetivo de la investigación, se deben mencionar como punto de partida los desarrollos de Francis Galton (1882-1911) sobre “diferencias individuales” de cuyos aportes emergen la teoría hereditaria de la inteligencia, los primeros instrumentos para medirla así como también el concepto de eugenesia que se convertiría más tarde en un programa de intervención en lo social. Galton, influenciado por Quetelet [5] y por su primo Charles Darwin, estaba al tanto de los trabajos realizados en el terreno de la psicofisiología sensorial alemana y estimó “que la medida de los tiempos de reacción podía ser un adecuado procedimiento de medida de la aptitud natural” (González, M.; López-Cerezo, J.A.; Luján, J.L. & Tortosa, L., 1998, p. 404).

Pero, concretamente en Estados Unidos quien se convierte en una de las mayores influencias respecto a la psicología aplicada es el americano James McKeen Cattell (1860-1944). Doctorado en filosofía con W. Wundt en 1886 por la Universidad de Leipzig, viaja luego a Cambridge a estudiar Medicina donde recibe el influjo de F. Galton y vuelve a su país natal, primero a Pensilvania (1888) y luego a Columbia donde

Durante la década de 1890, Cattell fue la fuerza de arrastre de la psicología de la medición mental en Estados Unidos. Rompió con el introspectivismo de Wundt, promoviendo la psicología objetiva, lo cual se hizo perceptible en sus investigaciones sobre las diferencias individuales en cuanto al tiempo de reacción, ya que tales experimentos acerca de las capacidades de los individuos podían llevarse a cabo sin recurrir a la introspección. (Sahakian, 1982, p. 481).

En Columbia, Cattell dirige la Tesis doctoral de Edward Lee Thorndike (1874-1947) titulada Inteligencia Animal: un estudio experimental de los procesos asociativos en animales en la cual, entre otras cuestiones, postula una definición de inteligencia que prescinde de los contenidos mentales. Thorndike también recibió de Cattell su influencia respecto de temas relacionados con las diferencias individuales, las medidas mentales y fundamentalmente la educación, lo cual fue el eje central de su producción posterior. En 1917 Thorndike presidió el comité de la American Psychological Association (A.P.A.) cuyo tema era Selección de reclutas para tareas que requieran aptitudes especiales- por ejemplo, servicios de artillería, señales, operaciones, inteligencia militar. Dicho comité fue uno de los doce que la A.P.A. crea para organizar la participación de los psicólogos durante la Primer Guerra Mundial (González, M.; López-Cerezo, J.A.; Luján, J.L. & Tortosa, L., 1998) [6]. Como puede apreciarse, al igual que en Europa, también en EEUU la psicología aplicada recibió un gran impulso a partir de la primer contienda bélica.

Un buen ejemplo de lo señalado por los autores citados lo constituyen las tomas de los Test Alfa y Beta realizadas en el ejército norteamericano en 1917 por parte de Robert Mearns Yerkes (1876-1956). Estas tomas se constituyeron una de las primeras realizadas masivamente y buscaban detectar aptitudes diferenciadas para reorientar a los sujetos que regresaban de los campos de combate y hacer frente a las nuevas ocupaciones que surgían en aquel momento. El test Alfa estaba destinado a los soldados alfabetizados que podían hablar y leer en inglés bastante bien y el test Beta era dirigido a los analfabetos (Yerkes, 1920). Posteriormente, este modelo de test se convertiría en un potente instrumento en manos del movimiento eugenista (González, M.; López-Cerezo, J.A.; Luján, J.L. & Tortosa, L., 1998).

Un poco después, en 1919, Thorndike escribió en la Revista Science el artículo titulado Scientific personnel work in the Army donde relata la toma de test de inteligencia a 17.000 soldados estadounidenses. Los resultados de la toma estuvieron disponibles inmediatamente, según cuenta Thorndike, y a partir de ellos fue posible, entre otras cuestiones seleccionar y asignar a los soldados según sus cualidades (Thorndike, 1919). Pudo establecerse así una tabla a modo de inventario que distribuía a los soldados testeados de acuerdo al rango de nivel de inteligencia alcanzado y la profesión que tenían antes de ser reclutados. Esta prueba constituye una de las primeras experiencias en tomas masivas realizadas, las cuales luego se proyectaron en otros aspectos de la vida laboral, tal como señala la siguiente observación:

With respect to this inventory of manpower and organized effort to put the right man in the right place, it is probably no exaggeration to say that every thoughtful person who became well acquainted with its operation wished that it might be to some extent continued in peace time. "Why," we have been asked, “could not a progressive state inventory all its man power and plan for using it wisely for the purposes of peace? ". (Thorndike, 1919, p.57) [7].

Efectivamente, ese mismo año, 1919, casi inmediatamente luego de la guerra, Robert Mearns Yerkes (1876-1956) y Lewis Madison Terman (1877-1956) realizaron gestiones para obtener recursos que financiaran un nuevo diseño curricular basado en los tests de inteligencia. “Los test mentales deberían convertirse (…) en herramienta básica para la administración educativa” (González, M.; López-Cerezo, J.A.; Luján, J.L. & Tortosa, L., 1998, p. 413). Así, con el apoyo del Consejo Nacional de Investigación un grupo de psicólogos que habían trabajado durante la guerra, entre ellos Yerkes [8], Thorndike y Terman, logran la elaboración de un Test de Inteligencia Nacional que se administraría a siete millones de escolares norteamericanos (González, M.; López-Cerezo, J.A.; Luján, J.L. & Tortosa, L., 1998).

5. Discusión

El pasaje de la Psicología Experimental a la Psicología Aplicada o Psicotecnia asumió distintas modalidades en Europa y EE.UU. dado que los factores intervinientes en dicho proceso respondían a distintas tradiciones conceptuales a su vez arraigadas en un marco particular de circunstancias sociales y culturales [9]. Aún así, pueden señalarse determinados rasgos que fueron compartidos en ambos contextos. En Alemania y en Estados Unidos, las aplicaciones de la psicología experimental abarcaron gran amplitud de campos. Así lo señala un documento de la época (Erisman & Moers, 1926) que muestra que las aplicaciones de la psicología comprendían desde la pedagogía, la criminología, la medicina, la economía, etc. De hecho, el término psicotecnia propuesto por Wiliam Stern en 1903 aparece en la Revista “Beiträge zur Psychologie der Aussage” (“Contribuciones a la psicología del testigo”) en la cual se trataban los estudios relativos a los factores atencionales, perceptivos y de memoria que intervienen en las declaraciones de los testigos.

En sus inicios, las aplicaciones de la psicología se apoyaron en la psicología experimental sensorial y en la pregnancia de los instrumentos de medición. Así como las matemáticas y los números, los imponentes instrumentos de bronce favorecieron sin duda la legitimación de estos primeros pasos. Los insipientes tests, también cumplían con estas características, ya que se trataban de pruebas objetivas que permitían clasificar a lo largo de escalas a los individuos respecto de dimensiones psicológicas y psicofísicas. Así, inicialmente, se utilizaron tests e instrumentos que exploraban (y medían) funciones sensoriales. Si la psicología de laboratorio buscaba leyes generales que explicaran las funciones psíquicas desde un punto de vista teórico; la psicología aplicada requería fundamentalmente determinar las diferencias entre los hombres y para ello se adaptaron los antiguos instrumentos a las nuevas necesidades. Emergieron así herramientas, test, “pruebas de trabajo” o “aproximaciones sintéticas”, como se los denominaba entonces. Estas herramientas fueron de inestimable valor en su aplicación al área laboral específicamente en tareas relacionadas con la selección profesional y en la orientación profesional.

La Primera Guerra Mundial marcó un momento de expansión y consolidación de la Psicotecnia. Cada uno de los países participantes en la guerra de acuerdo a sus particularidades conceptuales y técnicas, convocaron a la Psicología para resolver cuestiones relacionadas con la selección, formación, rehabilitación, etc., de sus tropas y en cada caso asumieron características propias del contexto.

En Estados Unidos la tradición pragmatista y la hegemonía del conductismo influyó fuertemente los matices que adquirieron allí la psicología aplicada: Cattell, influenciado por Galton propuso una psicología experimental que prescindía del introspeccionismo wundtiano. Esta cuestión luego sería continuada por su discípulo Thorndike, quien decididamente estudia los procesos asociativos en gatos para los cuales no requirió de los principios conciencialistas de los planteos alemanes y por ello fue considerado uno de los principales antecedentes del conductismo.

En los países Europeos en cambio, no fue predominante la inserción del conductismo y por lo tanto perduraron con distintos matices, orientaciones más conciencialistas que mantuvieron el interés por el estudio de los procesos mentales superiores.

En Estados Unidos, las finalidades de las aplicaciones psicológicas estuvieron relacionadas con aumentar o mejorar la productividad del trabajador, por ello el rol del psicólogo podía emparentarse al del ingeniero industrial: el primero atendiendo a los recursos humanos y el segundo a los recursos materiales. Incluso el mismo Münsterberg se refiere los aportes realizados por los “psychological engineers” (Münsterberg, 1913, p. 307).

La finalización de la Segunda Guerra Mundial agrega un condimento político al contexto conceptual e institucional hasta ahora delimitado. El término Psicotecnia, asociado a los países derrotados o debilitados por la guerra, se eclipsa y literalmente desaparece del concierto internacional. En su lugar se impone ya definitivamente el término Psicología Aplicada que contaba tradicionalmente con el respaldo americano. Gundlach (1998) lo ilustra del siguiente modo:

El predominio de la psicología americana se aprecia en la desaparición de la expresión “psicotecnia” en todas sus variantes idiomáticas, y en el título de la Asociación Internacional. En los Congresos de Berna (1949) y Göteborg (1951) se debatió sobre la denominación; en Paris (1953) se completó el nombre como Association Internationale de Psychotechnique (Psychologie Appliquée), y en Londres (1955) en el primer congreso en un país anglófono, se convirtió en la International Association of Applied Psychology. (Gundlach, 1998, p. 396).

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[1Para Galton, por ejemplo, "Las dotes peculiares (…) proporcionan una justificación especial para la división del trabajo, y lleva a cada hombre a hacer lo que puede hacer mejor" (Galton en Buss, 1976).

[2Respecto al concepto de “norma”, tómese en cuenta las consideraciones realizadas por Canghilem (1971), quien señala que lo normal posee un doble carácter, siendo al mismo tiempo un tipo y un valor. El hecho de constituirse en una media estadística y al mismo tiempo en un valor a ser alcanzado, confiere al concepto de “normalidad” su capacidad de ser “normativo”.

[3Para ampliar sobre el tema véase Sahakian, W.S. (1982). Historia y sistemas de la psicología. Madrid: Teknos. Pags. 214-217 de donde se extraen los siguientes datos relevantes:
Durante la estancia de Wundt en Leipzig, que se prolongó de 1875 a 1917, dirigió 186 tesis.
Entre sus discípulos había:
136 alemanes (austríacos incluidos); 14 americanos (12 de los cuales obtuvieron sus doctorados entre 1886 y 1900); 13 balcánicos (Rumania, Bulgaria, etc.); 10 ingleses; 6 polacos; 3 rusos; 2 daneses; 2 franceses. De quienes se doctoraron con Wundt, 19 consiguieron destacar, siendo americanos 13 de ellos (incluidos Titchener y Münsterberg). Cabe aclarar que si bien Münsterberg es de origen alemán, produjo sus aportes más significativos en relación al tema de la psicología aplicada a lo laboral en suelo americano.
Respecto de la proliferación de laboratorios de psicología experimental, el creado por Wundt se convirtió en paradigma para los demás laboratorios de psicología de todo el mundo. Sahakian muestra una lista de aproximadamente 69 laboratorios creados entre 1879 y 1900 en el mundo.

[4En el siguiente párrafo, Hugo Münsterberg describe muy bien el amplio espectro que se abría en ese momento a la Psicología Aplicada, del cual jerarquizamos las aplicaciones respecto al tema laboral:

The time for such Applied Psychology is surely near, and work has been started from most various sides. Those fields of practical life which come first in question may be said to be edu-cation, medicine, art, economics, and law. (…) And even the business world begins to under-stand that the effectiveness of economic life depends in a thousand forms on factors for which the student of psychology is a real specialist. His experiments can indicate best how the ener-gies of mill-hands can reach the best results, and how advertisements ought to be shaped, and what belongs to ideal salesmanship. (Münsterberg, 1908, pp. 8-9)

.

[5Aldolphe Jacques Quételet (1796-1894). Estadista y astrónomo belga que aplicó los métodos estadísticos de Laplace y Gauss a los rasgos antropométricos de los seres humanos. Estos estudios influenciaron posteriormen-te a los trabajos sobre diferencias individuales de Galton.

[6Dentro de las obras de Thorndike relacionadas con temas laborales, podemos mencionar las siguientes:
1900 - Mental fatigue. Psychological Review, 7, 466-482, 547-579.
1911 - Mental fatigue. Journal of Educational Psychology, 2, 61-80.
1912 - The curve of work. Psychological Review, 19, 165-194.
1914 - Educational psychology. Vol. III: Mental work and fatigue, and individual differences and their causes. N.Y.: Teachers College, Columbia University.
1916 - (With W. A. McCall & J. C. Chapman.) Ventilation in relation to mental work. N. Y: Teachers College, Columbia University.
1917 - The curve of work and the curve of satisfingness. Journal of Applied Psychology, I, 265-267.
1918 - Plan for rating and classification of soldiers in the Students’ Awy Training Corps. Wash-ington, D. C., War Department Committee on Education and Special Training.
1919 - Scientific personnel work in the Army. Science, 49, 53-61.
1919 - Psychological research for aviators. Science, 49, 215-216.
1919 - The selection of military aviators. U.S: Air Service.
1932 - Psychology and engineering. Mechanical Engineer, 54, 30-34.
1943 - Man and his works. Cambridge: Harvard University Press.
1944 - Interests and abilities. Journal of Applied Psychology, 28, 43-52.
1948 - Selection and guidance in the secondary school. Harvard Educational Review, 18, 71-75.

[7Con respecto al inventario de mano de obra y esfuerzo organizado para colocar a la persona adecuada en el lugar correcto, quizás no resulte exagerado decir que toda persona pensante que esté bien familiarizada con la operación, deseará que de alguna forma se extienda en tiempos de paz. “¿Por qué razón”, nos han preguntado, “no podría un estado progresista inventariar toda su fuerza de trabajo y usarla en forma sabia para los fines de la paz? (Thorndike, 1919, Pag. 57, la traducción es nuestra).

[8Tal como lo señalan Saiz, D. y Saiz, M. (2009), en 1916 Robert Yerkes, por entonces presidente de la APA, se contactó con el Departamento de Defensa de EEUU a fin sugerir la pertinencia de realizar mediciones de inteligencia en los reclutas. Si bien en principio esta iniciativa no tuvo buena acogida, “la definitiva participación de EEUU en la Primera Guerra Mundial, movilizó nuevamente a Yerkes y a toda la A.P.A.. En abril de 1917, el Consejo de la A.P.A. estudió la forma en que los psicólogos podrían contribuir con sus conocimientos a la contienda y a tal efecto se crearon 12 Comités” (Saiz, D. y Saiz, M., 2009, p. 179). En palabras del propio Yerkes en su alocución presidencial a la A.P.A. sostiene que:

“Por primera vez en la historia de la ciencia de este país se ha puesto en pie una organización con unas metas prácticas y en interés de un ideal determinado. Hoy, la psicología estadouniden-se está poniendo a disposición de nuestras organizaciones militares personal de alta formación y elevado afán de servicio. Estamos llevando a cabo una actuación colectiva y no individual, fundada en una común formación y una fe común en el valor práctico de nuestro trabajo” (cita-do en Hardy Leahey, Th., 1994, p. 451 la traducción es nuestra)

.

[9Con entramados contextuales específicos, en nuestro país la Psicotecnia puede considerarse uno de los antecedentes históricos más importantes de la aplicación práctica de la Psicología, instituyendo gradualmente un ámbito de inserción de las prácticas previo a la creación de las carreras universitarias específicas. Así, varios autores (Di Doménico & Vilanova, 2000; Edelmuth, 1995; Edelmuth & Castillo, 1995; Klappenbach, 2005; Luque, 2004; Rossi, 1997, entre otros) consideran este tema como uno de los principales antecedentes de la profesionalización de la psicología en nuestro medio.
La historización contextualizada de las prácticas psicotécnicas en la Argentina en el período preprofesional (1900-1957) permite vislumbrar una diacronía que, comenzando como derivaciones de los aparatos de bronce de la psicología experimental, transitan por el relevamiento analítico de las aptitudes entre 1920 y 1930, su fichaje biotipológico entre 1930-1945, resolviéndose en las considera-ciones sobre la personalidad como conjunto ligado a aspectos del psicodiganóstico de la personalidad que la nutren de perspectivas más integrales y humanistas, compatibles con las posturas de posguerra. Para ampliar este tema véase Ibarra, M.F. Psicotecnia aplicada al área laboral en Argentina 1925-1957. Tesis doctoral. Universidad de Buenos Aires, Facultad de Psicología.


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